La lámpara Igloo establece un gesto espacial, una invitación a ser habitada. Fiel a su nombre, evoca el umbral de un entorno sereno y protector. Su apertura luminosa atrae la mirada hacia el interior, revelando un volumen escultórico que afirma su presencia con discreta autoridad.
Disponible en dos versiones, una con bombilla y otra con LED integrado para un formato más compacto, la colección se presenta en dos tamaños. Cada modelo emite una luz cálida y envolvente, que aporta intimidad y carácter a cualquier entorno arquitectónico.