La serie Pipe explora la belleza en bruto de los objetos industriales cotidianos, en este caso, la humilde tubería de fontanería. Al trasladar esta forma utilitaria a la cerámica, deformándola ligeramente y otorgándole una nueva función, el objeto se eleva y se recontextualiza. Alejada de su entorno original, la tubería se convierte en algo poético, aunque su referencia permanece intacta.
Las dos aberturas redondeadas son una analogía poética de la luz que emerge de la oscuridad, revelando lo que de otro modo no podríamos ver.