Durante el día, es un círculo de madera minimalista pero perfecto en la pared: un símbolo, un icono, una declaración o una pieza de diseño. Tras la puesta de sol, el Eclipse se convierte en una fuente de luz, pero no cualquier luz, sino una especial.

Un trazo luminoso en forma de círculo puede ajustarse y amplificarse según las necesidades, y también existe una sombra igualmente impresionante que acompaña a cada posición.
Juntos, el marco de madera, la luz y la sombra conforman un conjunto de elementos interconectados que transforman una pared en una pantalla atemporal.
